Uno de los retos más importantes de la enseñanza en el siglo
XXI es el desarrollo de un pensamiento creativo en los y las estudiantes, con
tal de que no sean repetidores de la información, para esto es necesario crear
y ejercitar las habilidades intelectuales en los mismos.
En
primer lugar deberíamos definir a qué nos referimos cuándo hablamos de
habilidades intelectuales. Según Eduardo Amorós (2007) las habilidades
intelectuales son aquellas en dónde se necesita la realización de actividades
mentales. Existen diferentes tipos de capacidades, como la memoria, el
pensamiento creativo y el vocabulario (Gabriel, 2013) . Debido
a crianza y genética diferentes entre seres humanos, las mismas habilidades se
pueden manifestar de formas distintas entre las personas (Ramírez Valverde,
2011). ‘‘Una habilidad intelectual supone que la persona tiene los conocimientos y el saber del uso de las herramientas de ejecución para llevar a cabo
determinada tarea’’ (Definición.mx, 2010) .
Pero
a esto se le suma que no todas las personas cuentan con el mismo grado de
conocimientos y herramientas para llevar a cabo algunas tareas, por esta razón,
dichas habilidades están clasificadas en: altas, medias y bajas.
Ante
esta clasificación de habilidades intelectuales existe una discriminación ante
los estudiantes que se encuentran hacia los extremos, teniendo bajas o altas
capacidades. El sistema educativo convencional no tiene respuestas eficaces
ante tales demandas, lo que imposibilita el éxito y el aprovechamiento
académico y muchas veces se les suma la exclusión social a tales individuos.
Según un estudio realizado por Silvia Ragout de Lozano y Marta Cárdenas (2005) arrojó los siguientes
resultados: hay una brecha entre lo que los profesores requieren y las
competencias reales de los estudiantes. Con respecto a esto, podemos concluir
con que una de las barreras que limita el acceso a personas que se encuentran
en los extremos de la recta de las habilidades mentales es la poca preparación
de los maestros, no cuentan con las estrategias y herramientas para adecuar las
asignaturas al modo y al ritmo de aprendizaje de los alumnos con algún tipo de
necesidad educativa.
Por
lo tanto, es necesario adaptarse a estos estudiantes de una forma que les
permita a ambas entidades aprovecharse de sus habilidades, generando así una
nota satisfactoria para el profesor y una educación satisfactoria para el
estudiante. Los maestros y maestras deben de
formar a estudiantes fomentándoles la adquisición de cultura general,
fomentando el desarrollo de habilidades intelectuales y enseñando, sobre todo,
a pensar.
Referencias:
Amorós, E. (2007). Comportamiento Organizacional: en busca
del desarrollo de ventajas competitivas. . Lima, Peru : USAT .
Cárdenas, S. R. (2005). Una asignatura pendiente: desarrollar
las habilidades intelectuales de nuestros estudiantes. .
Definición.mx. (2010). Definición.mx. Retrieved abril
03, 2014, from http://definicion.mx/habilidad/#ixzz2xrJmId00
Gabriel, B. (2013). Ehow en espanol. Retrieved Abril 03, 2014, from
http://www.ehowenespanol.com/capacidad-intelectual-info_191951/
Ramírez
Valverde, J. (2011, Abril 26). Habilidades
intelectuales. Retrieved
from http://www.slideshare.net/cppedrormz85/habilidades-intelectuales-7734904
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